TÉCNICA DE VISUALIZACIÓN PARA LA NUEVA ERA
La Era de Acuario es sin duda la era de la creatividad mental. Para abordar la técnica de visualización es necesario hacer un repaso a la evolución de las imágenes que aparecen en nuestra mente y tener claro hacia dónde queremos dirigir nuestra existencia, una existencia única y un deber único para el que el Universo nos ha traído.
La técnica de visualización nos descubre las herramientas que poseemos cada uno de nosotros y que a través de las cuales accedemos a la creación de imágenes mentales que nos permiten realizar nuestros deseos. La práctica de la visualización nos brinda la posibilidad de desarrollar nuestras facultades al máximo. La visualización se aplica al ser humano, preparándolo para recibir sin sufrimiento a los nuevos acontecimientos que están muy próximos, y que no dejarán indiferente a nadie, ya que en mayor o menor medida seremos testigos de una gran transformación humana.
La persona se visualiza en un trabajo nuevo o con buena salud. Al ser emocional se visualiza tranquilo. Al ser mental se visualiza dotado de más voluntad y más fuerza mental. Es indispensable practicar la visualización por la mañana nada más despertarnos, o por la noche antes de dormirnos, existen momentos propicios para “sembrar” nuestra mente inconsciente. Cuando empezamos a rendirnos al sueño, el grueso muro que forma nuestra conciencia durante la vigilia se va haciendo cada vez más pequeño y el subconsciente aflora: este es sin duda el momento ideal para llenar nuestro subconsciente de imágenes mentales positivas. Si antes de dormirnos creamos imágenes mentales positivas y llenas de creatividad y felicidad, éstas imágenes quedarán en el subconsciente preparadas para que se hagan realidad. En muchas ocasiones cuando queremos concentrarnos en imágenes nuevas nos cuesta un gran esfuerzo, esto es debido a que nuestro inconsciente está trabajando sólo con imágenes que nos vienen del exterior, y son éstas imágenes las que nos crean los conflictos y la inseguridad
En muchas ocasiones, sobre todo al principio, resulta difícil concentrarse en determinadas cosas, para ello se recurre a la luz. Imaginemos una luz pura blanca, dorada o amarilla envolviéndonos en un abrazo maternal y protector. Atrapemos esta imagen en el ojo de nuestra mente, y permitiendo que esa luz recorra todo nuestro cuerpo impregnándonos de esa luz curativa. Dejemos que la luz se fortalezca y tome posesión de nuestro cuerpo para que sólo puedan entrar los pensamientos dulces y positivos.
A veces, durante los primeros intentos de visualización, podemos encontrarnos con dificultades o fuerzas superiores que nos impidan atrapar la luz o los pensamientos positivos. Estas fuerzas son parte de nuestro aura, que con el tiempo nos haremos más fuertes consiguiendo que nuestra energía no se vea bloqueada por nada, ni nadie.




