Tarot y videncia: las imágenes mentales
Cuando sistemáticamente aparecen imágenes negativas en nuestro tráfico mental, deberíamos saber que ha llegado el momento de poner punto y final a determinadas situaciones de nuestro día a día, ya que la mente es un remolino que constantemente está en movimiento, llegando a remover aquellas situaciones del pasado que no deseamos volver a vivir.
Cada deseo, cada anhelo, contribuye a esta opresión de nuestro karma en este espacio que ocupamos en la Tierra. En estos casos se ponen de manifiesto sobre todo fuerzas opresivas que expresan en forma de repetición todas nuestras ilusiones incumplidas o frustradas, o quizás también las ilusiones que nos gustaría que se cumplieran.
En estas situaciones, los arcanos del tarot y la videncia desvelan hasta que punto estamos ligados a la materia, a seres que de una manera o de otra nos atraen impulsivamente aún sabiendo de antemano que nos veremos claramente perjudicados.
Esto suele ocurrir en el amor, cuando nos sentimos atraídos por una persona cuya influencia no es positiva o nos enamoramos precipitadamente de un ser del que nada sabemos, y que no se adapta en absoluto a nuestros objetivos en el amor.
Proyectamos en la pareja nuestros propios caprichos enredándonos cada vez más en un sueño del que finalmente tendremos que despertar.
En realidad, las cartas del tarot son una advertencia para no seguir por el camino equivocado, nos dan un poderoso impulso hacía la felicidad y el bienestar, acercándonos al lugar apropiado a nuestros intereses más íntimos.
El tarot y la videncia nos permite observar cómo nos “aferramos” a fuerzas negativas, pero, también nos da la fuerza necesaria para ver todo aquello que no nos permitimos aceptar, es además una terapia constructiva para nuestro ser interior.
Berta de la Torre






